Christ Covenant Church
Rev. Marq Toombs
12 de agosto 2018

Lectura antes del Sermón:

Éxodo 8:16-19

16 El Señor le ordenó a Moisés que le dijera a Aarón: «Extiende tu vara y golpea el suelo, para que en todo Egipto el polvo se convierta en mosquitos». 17 Así lo hizo. Y Aarón extendió su brazo, golpeó el suelo con la vara, y del polvo salieron mosquitos que picaban a hombres y animales. En todo Egipto el polvo se convirtió en mosquitos. 18 Los magos, recurriendo a sus artes secretas, trataron también de producir mosquitos, pero no pudieron. Mientras tanto, los mosquitos picaban a hombres y animales. 19 «En todo esto anda el dedo de Dios», admitieron los magos ante el faraón, pero este había endurecido su corazón, así que no les hizo caso, tal como el Señorlo había advertido.

2 Reyes 1:2-8

Ocozías, que se había herido al caerse por la ventana del piso superior de su palacio en Samaria, despachó a unos mensajeros con este encargo: «Vayan y consulten a Baal Zebub, dios de Ecrón, para saber si voy a recuperarme de estas heridas». Pero el ángel del Señor le dijo a Elías el tisbita: «Levántate y sal al encuentro de los mensajeros del rey de Samaria. Diles: “Y ustedes, ¿por qué van a consultar a Baal Zebub, dios de Ecrón? ¿Acaso no hay Dios en Israel?” Pues bien, así dice el Señor: “Ya no te levantarás de tu lecho de enfermo, sino que ciertamente morirás”». Así lo hizo Elías, y, cuando los mensajeros regresaron, dijeron al rey todo lo que el profeta les envío a decirle.

Texto de Sermón: Lucas 11:14-26

14 En otra ocasión Jesús expulsaba de un hombre a un demonio que lo había dejado mudo. Cuando salió el demonio, el mudo habló, y la gente se quedó asombrada. 15 Pero algunos dijeron: «Este expulsa a los demonios por medio de Beelzebú, príncipe de los demonios». 16 Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal del cielo. 

Jesucristo demostraba su poder y autoridad sobre los demonios.

En la época de Cristo la pared y puerta entre el ambiento invisible y espiritual y el ambiento visible y físico estaba mas delgado y abierto. Dios permitía que el diablo y los demonios enfrentaran a Jesus con mas fuerza. ¿Por que? Para demostrar el poder y autoridad de Jesucristo sobre toda cosas creada, sea visible o invisible.

Hoy en dia el diablo sigue obrando y molestando al mundo. Sus demonios andan dañando vidas todavía. No igual a como lo podían hacer en la época de Cristo, pero lo siguen haciendo.

La buena nueva nos asegura que Cristo es el Señor y Salvador. Nada le domina, sino el domina a todo.

Aunque la gente se quedó asombrada al poder de Cristo, algunos no creyeron que Cristo obraba por medio del poder del Espíritu Santo. Sino por medio del. poder del diablo — Beelzebú.

No glorificaban a Beelzebú, sino maldecían a Cristo. Y, ademas, en su ignorancia blasfemaban el Espíritu Santo. ¿Como? Por confundir su santa obra con la mala obra de Satanas. 

17 Como él conocía sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado, y una casa dividida contra sí misma se derrumbará. 18 Por tanto, si Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo puede mantenerse en pie su reino? Lo pregunto porque ustedes dicen que yo expulso a los demonios por medio de Beelzebú.

Lo curioso es que el pueblo de Israel tenia mucha experiencia con Beelzebú y un reino divido.

Erase una vez, Israel se dividió de uno en dos. Juda en el sur, y Samaria en el norte. Por un tiempo Juda continuaba adorando a Yahweh, el Dios de Abraham, Isaac, y Jacob. Pero Samaria empezó a adorar y servir o otros dioses — los dioses del mundo, imaginados bajo la influencia del diablo.

Beelzebú era uno de los falsos dioses de las culturas alrededor del pueblo de Dios. Los antepasados de los que criticaban a Jesus adoraban a Beelzebú.

En 2 Reyes 1:2-8 encontramos Baal-Zebub, el dios de Ecrón en Samaria (el pueblo de Dios). Así dice la narrativa:

2 Ocozías [el rey], que se había herido al caerse por la ventana del piso superior de su palacio en Samaria, despachó a unos mensajeros con este encargo: «Vayan y consulten a Baal Zebub, dios de Ecrón, para saber si voy a recuperarme de estas heridas».

Pero el ángel del Señor le dijo a Elías el tisbita: «Levántate y sal al encuentro de los mensajeros del rey de Samaria. Diles: “Y ustedes, ¿por qué van a consultar a Baal Zebub, dios de Ecrón? ¿Acaso no hay Dios en Israel?” Pues bien, así dice el Señor: “Ya no te levantarás de tu lecho de enfermo, sino que ciertamente morirás”».

Así lo hizo Elías, y, cuando los mensajeros regresaron, dijeron al rey todo lo que el profeta les envío a decirle.  

Lo que quiero que entiendan es que el mundo — y aveces aun el pueblo de Dios — da lugar al diablo en su vida, pero Jesus tenia — y sigue teniendo — poder sobre el diablo y los demonios.

Es decir, el tiene poder sobre lo mas malo que te puedas enfrentar en tu vida. Si el puede expulsar diablos y demonios, cuanto mas otras cosas malas.

Como esta escrito en Romanos: ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.

19 Ahora bien, si yo expulso a los demonios por medio de Beelzebú, ¿los seguidores de ustedes por medio de quién los expulsan? Por eso ellos mismos los juzgarán a ustedes.
20 Pero, si expulso a los demonios con [lit. el dedo de Dios], eso significa que ha llegado a ustedes el reino de Dios.

Algo me impresiona es que Jesus expulsa el malvado con el dedo de Dios. La frase aparece en el antiguo testamento para describir el poder de Dios en términos humanos.   

Por ejemplo fue el dedo de Dios que escribió la Ley de Dios en las tablas de piedra. También el dedo de Dios  aparece en Éxodo 8:16-19 encontramos la plaga de mosquitos. 

16 El Señor le ordenó a Moisés que le dijera a Aarón: «Extiende tu vara y golpea el suelo, para que en todo Egipto el polvo se convierta en mosquitos». 17 Así lo hizo. Y Aarón extendió su brazo, golpeó el suelo con la vara, y del polvo salieron mosquitos que picaban a hombres y animales. En todo Egipto el polvo se convirtió en mosquitos.

18 Los magos, recurriendo a sus artes secretas, trataron también de producir mosquitos, pero no pudieron. Mientras tanto, los mosquitos picaban a hombres y animales. 19 «En todo esto anda [lit. el dedo De Dios]», admitieron los magos ante el faraón.

En el evangelio de Lucas 11, vemos que Beelzebú se describe como el principe de los demonios. Es decir, es el arco-demonio — el diablo.

¿Que tiene que ver con los mosquitos, los magos, y la mano de Dios? Beelzebú quiere decir (literalmente) señor de los moscas.

Tal como Moises y Aaron expulsaron a los mosquitos por medio del dedo de Dios, también Jesucristo expulsada demonios por medio del dedo de Dios.

De eso se trata la primera parabola: 

21 »Cuando un hombre fuerte y bien armado cuida su hacienda, sus bienes están seguros. 22 Pero, si lo ataca otro más fuerte que él y lo vence, le quita las armas en que confiaba y reparte el botín. 23 »El que no está de mi parte, está contra mí; y el que conmigo no recoge, esparce.

Así es la interpretación de la parabola: Beelzebú era como un hombre fuerte y bien armado. Pero Jesus es el hombre mas fuerte que él.

Cuando Cristo viene a salvarte, domina y vence el diablo y sus obras por medio del poder del dedo de Dios. 

¿Que es el dedo de Dios? ¿A que se refiere? Se refiere solamente al Espiritu Santo.

De eso se trata la segunda parabola: 

24 »Cuando un espíritu maligno sale de una persona, va por lugares áridos buscando un descanso. Y, al no encontrarlo, dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. 25 Cuando llega, la encuentra barrida y arreglada. 26 Luego va y trae otros siete espíritus más malvados que él, y entran a vivir allí. Así que el estado final de aquella persona resulta peor que el inicial».

¿Que quiere decir? Quiere decir que correr lo malo de tu vida no es suficiente. No basta vacilarse de lo malo, o tratar de limpiarse por si solo, o mantener una vida ben disciplinada y organizada. Eso no basta.

Hay que llenarse con algo bueno y sano porque si no, te volverá lo malo pero con una venganza.

¿Con que debemos llenarnos? El Espíritu Santo. 

En pocas palabras la narrativa habla del poder de Cristo sobre el diablo y la necesidad de recibir el Espíritu Santo como *residente permanente* en nuestros corazónes.

El Espíritu Santo da forma y orden a nuestras vidas. Además, Espíritu Santo nos protege de enemigos. Como esta escrito en Romanos 8:

Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios. Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y, si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. 10 Pero, si Cristo está en ustedes, el cuerpo está muerto a causa del pecado, pero el Espíritu que está en ustedes es vida a causa de la justicia. 11 Y, si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes.

12 Por tanto, hermanos, tenemos una obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa. 13 Porque, si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero, si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. 14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. 15 Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!» 16 El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.

Sin la persona y la presencia del Espíritu de Cristo en nosotros andamos en peligros espirituales. Pero si el Espíritu de Cristo mora y permanece en nosotros, somos mas que vencedores. 

Ahora bien, ¿como puede uno recibir el Espiritu Santo? 

Solo por pedírselo de Dios el Padre. Como dice el Señor Jesucristo, “Pues si ustedes, siendo malos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¿cuánto más su Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que le pidan?”

Que se lo pidas ahora mismo. Porque la promesa es para ti, para tus hijos y para todos los que están lejos, para todos cuantos el Señor nuestro Dios llame.

Que el Espíritu del Señor sea el amo y dueño de su vida.