Comunidad Misionera

Cristo Rey Presbyterian Church
Marq Toombs
Comunidad Misionera
Texto: Mateo 28:16-20

Español

16 Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña que Jesús les había indicado. 17 Cuando lo vieron, lo adoraron; pero algunos vacilaban. 18 Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: ―Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.

Estamos tan acostumbrados a escuchar la gran comisión que ni siquiera nos damos cuenta de lo radical que es la gran comisión. Con estas palabras, Jesús alteró radicalmente la estrategia misionera del pueblo de Dios.

En el AT, el pueblo de Dios era atractivo. Era una luz para las naciones. Sólo unos pocos mensajeros fueron enviados a predicar el mensaje de Dios a las naciones. En su mayor parte, las naciones fueron atraídas a la luz del pueblo de Dios. Vieron a su buenas obras y vinieron a ser parte de la comunidad.

Pero ahora en el NT el pueblo de Dios es misionero. Todavia somos una luz para las naciones. Pero ahora la comunidad Cristiana envía muchos mensajeros al mundo para jalar y reunir a los pueblos de cada tribu, idioma, familia y nación en la iglesia del Señor Jesucristo.

Así, por la autoridad del Señor Jesús, la comunidad atractiva se convierte en una comunidad misionera.

Una verdadera comunidad misionera no se contenta con ser cristianos con otros cristianos; Una verdadera comunidad misionera quiere ser cristianos llamando a los no-cristianos -ambos errantes y perecedores – a reunirse con ellos …

Como los profetas predicaron, vendrán muchas naciones, y dirán:

“Vengan, subamos al monte del Señor,
A la casa del Dios de Jacob,
Para que nos enseñe sus caminos
Y que andemos en sus caminos.”

¿Por qué? Porque de Sión saldrá la ley,
Y la palabra del Señor de Jerusalén. (Miqueas 4:2)

Jesús tiene la intención de llenar la tierra con el conocimiento del evangelio de la gracia. Así que cuando sus ministros siguen su estrategia de misión el evangelio fluye y la iglesia es establecido en otras partes del mundo.

¿Cuál es la estrategia de misión de Jesús?

En tres palabras es discipular, bautizar y catequizar todo el mundo.

Miremos éstos uno a la vez.

+ DISCIPULAR

Pero la palabra griega para “hacer discípulos” es en realidad una palabra, una orden que significa “discipular”.

Así que Jesús autoriza a sus ministros a ir y a discipular a todos los grupos de personas en el mundo — a ayudarles a ser discipulos de Jesucristo.

Pero ¿qué significa eso? ¿Qué es un discípulo?

Algunos piensan que un discípulo es una fuerza radical, especial, seguidor extremo de Jesús. Pero no es así como Jesús define a un discípulo.

Jesús define a un discípulo como un estudiante o un siervo:

“Un discípulo no está por encima de su maestro, ni un siervo por encima de su amo. Basta que el discípulo sea como su maestro, y el siervo como su amo “(Mateo 10: 24-25).

Así que un discípulo no es una fuerza radical, un Cristiano especial, ni un seguidor de élite de Jesús.

Jesús envía a sus ministros a hacer discípulos de todas las naciones. Asi la mision de Jesucristo a reinar sobre todo el mundo entero sera realizada. Todos la gente de cada tribu, idioma, familia, y nación debe de llegar a ser seguidores, siervos, y estudiantes de Jesucristo.

Jesús autoriza a sus ministros a discipular a todas las naciones sin favoritismo. Pero, ¿qué clase de gente quiere el Señor Jesucristo reunir en su casa?

La respuesta es sorprendiente.

Los profetas predijeron que en los últimos días,

«afirma el Señor—
reuniré a las ovejas lastimadas,
dispersas y maltratadas.
Con las ovejas heridas formaré un remanente,
y con las desterradas, una nación poderosa.
(Miqueas 4: 6-7)

El punto es que Jesús quiere que la gente más indigna y menos querida — los pobres y quebrantados y ciegos y cojos — venga a su casa.

En esencia, El dice: “Dame tus cansados, tus pobres, Tus masas amontonadas gimiendo por respirar libres, Los despreciados de tus congestionadas costas. Enviame a estos, los desposeidos, basura de la tempestad. Levanto mi lámpara al lado de la puerta dorada!”

Jesús quiere que aun el inmigrante, el extranjero, y el refugiado venga a su casa.

Jesús autoriza a sus ministros a discipular toda clase de pueblos. Pero, ¿cómo quiere Jesús que hagamos eso?

Hay dos cosas que se debe poner en practica, en este orden en particular: bautizar y catequizar.

Como dice Jesus, primero, hay que bautizár las naciones en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Y segundo, hay que enseñárlas a observar todo lo que yo Jescristo ha mandado.

+ BAUTIZAR

Bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

Gramáticamente, “ellos” sólo puede referirse a las naciones no a los discípulos. ¿Por qué? Porque “discípulo” es un verbo y “naciones” es un sustantivo. Es el objeto directo del discípulo. Así que bautizarlos significa bautizar a las personas-grupos que están siendo discipulados.

Bautizar a las naciones / grupos de personas en el Nombre del Dios trino significa marcarlos como el pueblo de Dios; Para aplicarles el sello y la señal del nuevo pacto; Para poner el signo de la cruz sobre ellos.

Como explica la Confesion de Fe Westminster:

El Bautismo es un sacramento del Nuevo Testamento, instituido por Jesucristo, (1) no solamente para admitir solemnemente en la iglesia visible a la persona bautizada, (2) sino también para que sea para ella una señal y un sello del pacto de gracia, (3) de su injerto en Cristo, (4) de su regeneración, (5) de la remisión de sus pecados, (6) y de su rendición a Dios por Jesucristo, para andar en novedad de vida. (7) Este sacramento, por institución propia de Cristo debe continuarse en su Iglesia hasta el fin del mundo. (8)

Por la autoridad del Señor Jesucristo, el bautismo debe ser administrado a todos los que están siendo discipulados, desde el mas pequeño bebe hasta el mas grande adulto.

Como explica la Confesion de Fe Westminster:

No sólo han de ser bautizados los que de hecho profesan fe en Cristo y obediencia a ÉL, (1) sino también los niños hijos de uno o de ambos padres creyentes. (2)

Asi, por medio del bautizo, Dios nos adopta en su gran familia y nos da su santo Nombre — Padre, Hijo, Espiritu Santo. Asi, los discipulos, como individuos y como familias forman parte de la santa familia de Dios.

Si no te has recibido el Nombre Santissimo de Dios en el bautismo, te cargo solemnemente en el nombre de Jesucristo que lo hagas ya sin tardar. Y si tus hijos no han recibido el Nombre Santissimo de Dios en el bautismo, que vayan a hablar con los ancianos de la iglesia.

+ CATEQUIZAR

Catequizar es una palabra fina que solo quiere decir ensñár o instruir. En general, la palabra catequizar significa instruir a alguien en los principios de la religión cristiana mediante preguntas y respuestas.

Por ejemplo, como presbiterianos, tenemos aceso al Catecismo Menor de Westminister. cual dice:

  1. P.    ¿Cuál es el fin principal del hombre? R. El fin principal del hombre es el de glorificar a Dios, y gozar de él para siempre.
  2. P.     ¿Qué regla ha dado Dios para enseñarnos cómo hemos de glorificarle y gozar de él? R. La palabra de Dios que se contiene en las Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento, es la única regla que ha dado Dios para enseñarnos cómo hemos de glorificarle y gozar de él.
  3. P.     ¿Qué es lo que principalmente enseñan las Escrituras? R. Lo que principalmente enseñan las Escrituras es lo que el hombre ha de creer respecto a Dios y los deberes que Dios impone al hombre.

El Catecismo Menor es bien bueno y se lo recomiendo mucho para su uso. Pero, en contexto de Mateo 28, catequizar significa instruir a las personas ya bautizadas a observar toda la enseñanza de Jesús.

Como dijo uno de mis profesores, debemos “catequizarlos para obedecer todo lo que Jesús ordenó y no sólo a doctrina abstracta”.

Claro que hay un tiempo y un lugar para aprender sana doctrina y teología sistemática, pero Jesús pide algo más profundo y personal y práctico de sus discipulos.

La palabra observar (τηρέω) significa atender cuidadosamente, cuidar, hacer caso, y guardar. En otra palabra, obedecer.

A medida que discipulamos y bautizamos a las personas, debemos catequizarlas a observar todo lo que Jesús ordenó, y a obedecer a Jesús en todo.

Entonces, ¿qué es lo nos mandó Jesús?

Aquí hay algunos ejemplos de que el Señor Jesús nos manda observar y obedecer. Todos estos mandamientos se encuentran en el Evangelio de Mateo:

«Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca». (4:17)

 »No acumulen para sí tesoros en la tierra…más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo. (6:19-20)

busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. 34 Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. (6: 33 – 34)

»Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. (7: 7)

Entren por la puerta estrecha. (7:13)

»Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces. (7:15)

»No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. (7:21)

Todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca…Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. (7:24, 26)

»Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. 29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana». (11: 28-30)

Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme. (16:24)

«Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos». (19:14)

Denle al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. (22:21)

“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” – este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. (22: 37 – 39)

Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciéndoles: ―Tomen y coman; esto es mi cuerpo. Después tomó la copa, dio gracias, y se la ofreció diciéndoles: ―Beban de ella todos ustedes. Esto es mi sangre del pacto, que es derramada por muchos para el perdón de pecados. (26: 26-28)

Finalmente, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. (28: 18-20)

Una vez más – Jesús pide una obediencia profundamente personal, relacional y práctica.

Para que un estudiante sea como su maestro, debe seguir el ejemplo que su maestro muestra.

Para que un siervo sea como su amo, debe hacer lo que su amo manda.

Para que un discípulo sea como su Señor y Salvador, debe observer y obedecer lo que su Señor y Salvador ordena.

En conclusion, vean que la gran comisión comienza con el poder de Cristo y termina con la promesa de Cristo.

Poder, “Toda autoridad en el cielo y en la tierra me ha sido dada” … Promesa, “yo estoy con ustedes todos los días hasta la consumación de la época.”

La comunidad misionera debe de seguir marchando, discipulando, bautizando y catequizando a todo el mundo pero hagamos todo en el poder de Cristo y en la promesa de El para la Gloria de Cristo.

Que el Señor reine sobre todas las naciones desde monte Sión
desde ahora y para siempre. (Miqueas 4: 6-7)

Oración Misionera (Oración Común 1929):

Dios Todopoderoso, concede que todas las personas en todas partes puedan buscarte y encontrarte. Traigan a las naciones a la Iglesia del Señor Jesucristo. Concede a tus siervos una fe viva y activa para que podamos esforzarnos por dar a conocer a todos los pueblos el bendito don de la vida eterna en Cristo; que vino a predicar paz a los que están lejos ya los que están cerca. Todo esto lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén


English:

Our sermon text for today is Matthew 28:16-20. Hear the word of the Lord:

Now the eleven disciples went to Galilee, to the mountain to which Jesus had directed them. And when they saw him they worshiped him, but some doubted. And Jesus came and said to them, “All authority in heaven and on earth has been given to me. Go therefore make disciples of all nations, baptizing them in the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit, teaching them to observe all that I have commanded you. And behold, I am with you always, to the end of the age.”

The word of the Lord. May God bless the reading, preaching, and hearing of his word.

This is one of those texts that everyone knows yet no one knows. What I mean is that we know the text as the great commission yet we do not know the great commissioner behind the text. In my experience this text has been treated as something far too much about us and not near enough about Jesus.

So today I want us to explore this familiar text in an unfamiliar way by focusing our attention on Jesus every step of the way. The text begins with his power (v18) includes his program (vv18-19) and ends with his promise (v20).

With these words Jesus radically altered the mission strategy of God’s people. We are so used to hearing the great commission that we don’t even realize how radical it commission was/is:

In the OT God’s people were attractional. They were a light for the nations. Only a few messengers were sent out to the nations. For the most part the nations were attracted to the light and came into the community.

But now in the NT God’s people are missional. We are a light to the nations. The community sends out many messengers into the world to gather the peoples from every tribe, language, family, and nation into the church.

So by the authority of the Lord Jesus the attractional community becomes a missional community.

A true missional community is not content to just be Christians with other Christians; a true missional community wants to be Christians calling non-Christians to come together with them…to go up to the mountain of the Lord to the House of God…that he may teach us…that we may walk in his ways.

As the prophets foretold many nations shall come, and say:

“Come, let us go up to the mountain of the Lord,
to the house of the God of Jacob,
that he may teach us his ways
and that we may walk in his paths.”

Why? For out of Zion shall go forth the law,
and the word of the Lord from Jerusalem. (Micah 4:2)

In the great commission Jesus sends his ministers out from the mountain to teach and preach the gospel to the nations.

What is Jesus’ mission strategy? Three words: disciplize, baptize, and catechize the world.

Let’s look at these one at a time.

+ DISCIPLIZE

The Greek word for “make disciples” is actually one word—a verbal command that means “disciplize”. So Jesus authorizes his ministers to go and disciplize all people-groups. But what does that mean? What is a disciple?

Some think that a disciple is a radical, special force, extreme follower of Jesus. But that is not how Jesus defines a disciple.

Jesus defines a disciple as a student and a slave: “A disciple is not above his teacher, nor a servant above his master. It is enough for the disciple to be like his teacher, and the servant like his master” (Matthew 10:24-25).
So a disciple is not a radical, special force, elite follower of Jesus.

A disciple is an ordinary Christian who follows Jesus as a student and a servant.

Jesus sends his ministers out to make disciple of all nations. That means the scope of the mission is the whole world. All Jewish people and all non-Jewish people. People from every tribe, language, family, and nation.

Jesus authorizes his ministers to disciplize all people-groups. But what kind of people does he want to gather into his house?

The answer might surprise you.

The prophets foretold that in the last days the Lord
“will assemble the lame
and gather those who have been driven away
and those who have been afflicted;
and the lame he will make the remnant,
and those who were cast off he will make a strong nation” (Micah 4:6-7)

The point is that Jesus wants the most unworthy and least likely people—the poor and crippled and blind and lame—to come into his house.

In essence he says: “Give me your tired, your poor, Your huddled masses yearning to breathe free, The wretched refuse of your teeming shore. Send these, the homeless, tempest-tost to me, I lift my lamp beside the golden door!”

Jesus wants the immigrant, the alien and stranger, the refugee to come into his house.

Jesus authorizes his ministers to disciplize all kinds of peoples. But how does Jesus want us to do that?

Thus says the Lord: First, by baptizing them in the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit; Second, by teaching them to observe all that I have commanded you.

Everyone who comes to Jesus must be washed cleansed and catechized.

+ BAPTIZE
baptizing them into the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit

Baptism was instituted by the authority of the Lord Jesus Christ.

Grammatically, “them” can only refer to the nations not to disciples. Why? Because ‘disciple’ is a verb and ‘nations’ is a noun. It is the direct object of disciple. So baptize them means baptize the people-groups that are being disciplized.

To baptize the nations/people-groups into the Name of the Triune God means to mark them as the people of God; to apply the sign of the new covenant to them; to put the sign of the cross on them.

As the Westminster Confession of Faith explains,

Baptism is a sacrament of the new testament, ordained by Jesus Christ, not only for the solemn admission of the party baptized into the visible church; but also, to be unto him a sign and seal of the covenant of grace, of his ingrafting into Christ, of regeneration, of remission of sins, and of his giving up unto God, through Jesus Christ, to walk in newness of life. Which sacrament is, by Christ’s own appointment, to be continued in his church until the end of the world.

By the authority of the Lord Jesus Christ, baptism should be administered to everyone who is being disciple, from the youngest baby to the oldest adult.

As the Confession explains,

Not only those that do actually profess faith in and obedience unto Christ, but also the infants of one, or both, believing parents, are to be baptized.

By means of baptism, God adopts us into his family and gives us his Holy Name – Father, Son, Holy Spirit. In this way, disciples form part of God’s Holy Family both as individuals and as families.

If you have not yet received the Holy Name of God in baptism, I solemnly charge you in the name of Jesus Christ to do so without delay. And if your children have not yet received the Name of God in baptism, go speak with the elders of this church as soon as possible.

+ CATECHIZE
teaching them to observe all that I have commanded you

The word catechize is a fancy word that means to teach or instruct. Generally, the word catechize means to instruct someone in the principles of the Christian religion by means of question and answer.

For example, as Presbyterian Christians, we have access to the Westminster Shorter Catechism.

  1. 1.What is the chief end of man?
    A. Man’s chief end is to glorify God, and to enjoy him forever.
  2. 2.What rule hath God given to direct us how we may glorify and enjoy him?
    A. The Word of God, which is contained in the Scriptures of the Old and New Testaments, is the only rule to direct us how we may glorify and enjoy him.
  3. 3.What do the Scriptures principally teach?
    A. The Scriptures principally teach what man is to believe concerning God, and what duty God requires of man.

The Shorter Catechism is a great resource and I highly recommend it to you. However, I must point out that in context of Matthew 28, Jesus has a different kind of catechesis in mind. He wants baptized people to observe and obey everything he commanded us in his word.

As one of my professors put it: We must “catechize them to obey all Jesus commanded (not just abstract doctrine).”

There is a time and place to learn doctrine and systematic theology, but Jesus calls for something more personal and relational and practical.

The word “observe” means to attend to carefully, take care of, to guard and keep. Thus obey. As we disciplize and baptize people we are to catechize them to obey Jesus in everything and observe everything Jesus commanded.

So baptized disciples must learn everything Jesus commanded, and they must obey everything Jesus commanded. Not everything you think he commanded. Not everything you wish he commanded. Not everything you felt like he commanded. But (literally) “all as much as” he commanded.

So what did Jesus command?

Here are a few examples of things the Lord Jesus commands us to observe and obey. All these commands are found in the Gospel of Matthew:

It is written, “‘Man shall not live by bread alone, but by every word that comes from the mouth of God.’” (4:4)

Repent for the kingdom of heaven is at hand.” (4:17)

Do not lay up for yourselves treasures on earth…but lay up for yourselves treasures in heaven. (6:19-20)

Seek first the kingdom of God and his righteousness…do not be anxious about tomorrow, for tomorrow will be anxious for itself. (6:33-34)

Ask, and it will be given to you; seek, and you will find; knock, and it will be opened to you. (7:7)

Enter by the narrow gate. (7:13)

Beware of false prophets, who come to you in sheep’s clothing but inwardly are ravenous wolves. (7:15)

Not everyone who says to me, ‘Lord, Lord,’ will enter the kingdom of heaven, but the one who does the will of my Father who is in heaven. (7:21)

Everyone then who hears these words of mine and does them will be like a wise man who built his house on the rock…And everyone who hears these words of mine and does not do them will be like a foolish man who built his house on the sand. (7:24, 26)

Come to me, all who labor and are heavy laden, and I will give you rest. Take my yoke upon you, and learn from me, for I am gentle and lowly in heart, and you will find rest for your souls. For my yoke is easy, and my burden is light. (11:28-30)

If anyone would come after me, let him deny himself and take uphis cross and follow me. (16:24)

Let the little children come to me and do not hinder them, for to such belongs the kingdom of heaven. (19:14)

Render to Caesar the things that are Caesar’s, and to God the things that are God’s. (22:21)

You shall love the Lord your God with all your heart and with all your soul and with all your mind. This is the great and first commandment. And a second is like it: You shall love your neighbor as yourself. (22:37-39)

Take, eat this bread; this is my body…Drink of this cup, all of you, for this is my blood of the covenant, which is poured out for many for the forgiveness of sins. (26:26-28)

Finally, disciplize all nations by baptizing them and catechizing them (28:18-20)

Again, Jesus calls for a deeply personal, relational, and practical obedience.

In order for a student to be like his teacher, he must do what his teacher says and does. In order for a servant like his master, he must do what his masters says and does. In order for a disciple to be like his Lord and Savior he must obey what his Lord and Savior commands.

So you can see that worship leads to mission and mission leads to worship.

The great commission begins with power and ends with promise.

“All authority in heaven and on earth has been given to me…I am with you all the days even to the consummation of the age.”

We are a missional community of Christ. As such, we must keep marching on, discipling, baptizing, and catechizing the world for Christ. Only let us do so by the power of Christ according to the promise of Christ.

May the Lord reign over the nations in Mount Zion from this time forth and forevermore.” (Micah 4:6-7)

Missional Prayer (Common Prayer 1929):

Almighty God, Grant that all people everywhere may seek after you and find you. Bring the nations into the Church of Christ. Grant unto us your servants a living and active faith that we may labor diligently to make known to all peoples the blessed gift of eternal life in Christ; who came to preach peace to them that are far off and to them that are near. All this we ask through Jesus Christ our Lord. Amen

 

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